POLITICA
28 de octubre de 2026
Insólito. Caputo financia la timba del Tesoro con recursos destinados a la prevención de El Niño
De cada 100 pesos que ingresaron al Fondo Hídrico, solo 23 se transformaron en obras. El 85% de los recursos de este instrumento clave para realizar obras se redireccionaron a financiar al Tesoro.
Durante la administración Milei, el 77% de los recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hidrica no se destinó a obras, sino a la compra de Letras del Tesoro(LECAP). Según un informe del CEPA, de 24 obras iniciadas, 15 fueron canceladas o suspendidas, dejando sin protección a zonas vulnerables frente al fenómeno de El Niño.
El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH) fue creado por el Decreto 1381/01 con el objetivo de llevar adelante obras de prevención de inundaciones, saneamiento y recuperación de tierras productivas. Es un instrumento clave para enfrentar los eventos hídricos extremos como el fenómeno de El Niño, cuya intensificación se espera para el último trimestre de este año. Las obras se financian con el 4,31% del impuesto a los combustibles.
¿Cuántas obras del Fondo Hídrico fueron paralizadas durante la gestión Milei?
De las 24 obras iniciadas con financiamiento del Fondo durante la administración Milei, 15 fueron canceladas o suspendidas (13 con convenio rescindido y 2 neutralizadas), 8 continúan en ejecución y solo 1 figura como finalizada. Las obras paralizadas suman contratos por 144.818 millones de pesos, el 39,7% del monto total de la cartera.
¿Qué pasó con el dinero recaudado y no ejecutado? De acuerdo a un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Fondo Hídrico contaba al primero de junio con 290.676 millones de pesos colocados en Letras del Tesoro Nacional capitalizables (LECAP), con vencimientos el 17 de julio y el 15 de septiembre de 2026, además de 49.069 millones de pesos en cuentas a la vista y 247 millones en plazos fijos. “El 85,5% de los recursos disponibles del Fondo estaba invertido en deuda del Tesoro”, sostiene el documento del CEPA.
De cada 100 pesos que ingresan, solo 23 van a obras: la drástica caída en la inversión pública
En el acumulado de la gestión Milei, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica recibió 611.667 millones de pesos y destinó a obras apenas 140.971 millones de pesos. Es decir, de cada 100 pesos que ingresaron, solo 23 se transformaron en obras. En cambio, entre 2022 y 2023 se habían ejecutado obras por 974.441 millones de pesos, más que lo recaudado en ese período.
La cartera combina obras de gran escala, como el Acueducto San Javier–Tostado en Santa Fe ($128.970 millones) y la ampliación del Río Salado en la provincia de Buenos Aires ($163.131 millones entre sus tres subtramos), con un conjunto de obras pluviales urbanas de menor monto en el conurbano y en distintas provincias.
El grado de avance confirma la parálisis de la inversión pública y el escamoteo de los recursos redireccionados para financiar la timba del Tesoro.
Frenadas al borde de la meta: el caso insólito del Acueducto San Javier–Tostado al 90%
“De las 24 obras, 4 registran un avance nulo (entre ellas, el subtramo A del Río Salado, que figura en ejecución con 0%) y otras 3 no informan avance. Las obras más avanzadas fueron, paradójicamente, interrumpidas: el Acueducto San Javier–Tostado quedó neutralizado con el 90% de la obra realizada, los desagües del barrio Los Ceibos (La Matanza) se rescindieron con el 64% y los de la Av. Libertad (Marcos Paz), con el 40%”, puede leerse en el documento elaborado por el CEPA.
Entre las 8 obras que siguen en ejecución, el avance máximo es de 35,9%; tal es el caso de la Presa Nacimiento Río Senguer (en Chubut). Los tres subtramos de la ampliación del Río Salado, que concentran el 45% del monto de toda la cartera, registran avances que van del 0% al 18,8%.
