Esta situación de tensión en los surtidores tendría, además, un correlato en los números de la inflación que el gobierno de Javier Milei buscó evitar congelando, precisamente, el precio de los combustibles.
Las principales petroleras, con excepción de YPF, comenzaron a aplicar aumentos de entre 2 por ciento y 5 por ciento en los precios de los combustibles, con diferencias según las regiones del país.
Fuentes de la petrolera de bandera aseguraron que YPF, por el momento, la empresa nacional mantiene el valor en sus surtidores, pero no se descarta que se acople a la decisión que ya aplican el resto de las compañías.
Entre las firmas privadas, en tanto, no descartan que el primer día del mes próximo vuelva a haber subas, respondiendo a la dinámica de la radicalización del precio del barril internacional por el conflicto nunca resuelto en el Estrecho de Ormuz.
El problema que tiene esta decisión unilateral de los privados es que se termina quebrando el “buffer”, el amortiguador de precios que lanzó YPF en mayo y que se venía respetando a rajatabla.
El acuerdo entre petroleras y refinadoras contemplaba una estabilidad en los precios de los combustibles mientras el barril de petróleo continuara por encima de los 80 dólares a cambio de que luego se mantendría el precio hasta equiparar los flujos.
Al promediar las operaciones de este jueves, el precio del Brent volvió a quebrar los 100 dólares, producto de declaraciones contradictorias entre Estados Unidos e Irán.
El precio del barril trepó a 105 dólares y en consecuencia las petroleras que operan en la Argentina decidieron una nueva suba del precio de los combustibles.
Qué dice YPF
En este contexto, el presidente de YPF, Horacio Marín, habló del tema y aseguró que “cuando el precio estaba muy alto, teníamos que aumentar mucho; pero si al otro día bajaba, teníamos que bajar. En vez de hacer esos vaivenes, lo evitamos. Y eso lo mantenemos”.
Asimismo, expresó que “si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100. Va a ser así porque es libre mercado”.
¿Impacta en la inflación?
En este contexto, la nafta es uno de los productos que podría generar un impacto en el IPC del mes de septiembre. Ese factor y el aumento de alimentos y, más precisamente, algo de suba en carnes podrían terminar dando una suba inflacionaria en septiembre superior a la del mes de agosto.
El consenso, a hoy, es que la inflación de septiembre volvería a subir a un rango de entre 1,9 y 2,1 por ciento. En algunas provincias ya hay indicadores que dan cerca del 2 por ciento, y buena parte de las consultoras están esperando lo que ocurra en los últimos días para cerrar una cifra que mostrará un nuevo repunte.
En el detalle se ve que en el mes hubo aumentos en carnes y lácteos del 5 por ciento, en frutas y verduras de entre 5 y 15 por ciento, en combustibles del 5 por ciento, de luz del 2,4 ciento, de gas de 1,4 por ciento, de colectivos de 4,1 por ciento y de prepagas de entre 2 y 2,9 por ciento.
Vale decir que en el Presupuesto del 2027 el Gobierno de Javier Milei proyectó una inflación del 18 por ciento, a razón de 1,5 por ciento mensual, ya sin 0 adelante.
Los antecedentes no lo ayudan al oficialismo: para 2026 el Gobierno ya había anticipado una inflación de 10,1 por ciento, pero ya acumula 21,3 por ciento hasta agosto y 33,5 por ciento en los últimos 12 meses.